La bandera como símbolo de libertad y su significado
Luego de los últimos cambios en el equipo de Gobierno, Javier Milei estuvo al mando del acto protocolar por el Día de la Bandera en Rosario. La ceremonia, que reunió a varios funcionarios tanto a nivel nacional como provincial, tuvo como momento central la jura de lealtad a la bandera por parte de un grupo de cadetes. Este acto tiene un significado especial, sobre todo porque coincide con el aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano. Después de la celebración, Milei regresará a Olivos.
El ambiente del evento estuvo marcado por la presencia de dos figuras clave. Primero, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien ha estado en el centro de una serie de investigaciones por enriquecimiento ilícito. También estuvo Victoria Villarruel, cuya relación con Milei atraviesa momentos complicados. Se decidió que ella estuviera en el escenario, pero un poco apartada de los ministros nacionales, a pedido de Karina Milei.
En su discurso, el presidente resaltó la figura de Manuel Belgrano, describiéndolo como “el gran promotor de la libertad política y económica” en los comienzos de la nación. Agradeció el cariño del público, pero pidió que el foco estuviera en la historia y en el reconocimiento a Belgrano.
Para garantizar la seguridad del evento, desde muy temprano se organizó un operativo que contaba con tres anillos de control, comenzando a seis cuadras del Monumento a la Bandera. Se desplegaron 350 policías santafesinos, además de vehículos y drones para supervisar la zona. El presidente llegó a Rosario en helicóptero y, tras la ceremonia, se dirigirá a Buenos Aires para participar de la promesa de lealtad a la bandera junto a estudiantes y otras actividades culturales.
Al acto también asistieron el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin, quienes se ubicaron en la primera fila junto a otros ministros. La presencia de casi todos los ministros estuvo confirmada, a excepción del Juan Bautista Mahiques. Al llegar, Milei se mostró cercano y cordial, abrazando a los presentes.
Sin embargo, no todo fue celebración. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) organizó un “boicot” contra la visita de Milei, expresando que “no es bienvenido a Rosario ni tampoco a Santa Fe”. Argumentaron que sus políticas perjudican a todos los argentinos y señalaron una serie de problemas como el vaciamiento del Estado y la corrupción por parte de altos funcionarios.
En medio de estas tensiones, los manifestantes se acercaron al Monumento a la Bandera para expresar su descontento, sugiriendo que la participación del presidente en una ceremonia tan simbólica es una falta de respeto, dado el contexto actual que viven muchos trabajadores en el país.